La primera parte de la ruta fue muy agradable, atravesando pinares y disfrutando de las vistas impresionantes de la Caldera hasta llegar a la zona de acampada, donde paramos a tomar un tentempié. Había gente bañándose en el río. Continuamos bajando hasta llegar a la cascada de colores, que es pequeña y artificial pero muy resultona. Parada para comer los bocatas de tortilla de patatas. La parte final de la ruta fue la más complicada, era un rompepiernas bajando hasta el rio, cruzándolo y volviendo a subir por el otro lado. Llegamos al final caminando por el cauce seco del río. Una ruta impresionante.
Para relajarnos y enfriar nos acercamos a la cercana playa de Charco Verde, donde caímos rendidos en las toallas y nos regalamos un estupendo remojón.
Comienzo de la ruta
Fantasmagórico
Chumbera gigante
En el río
Vadeando el arroyo
Subiendo por el Río Amarillo
Cascada de colores
Bajando al cauce








No hay comentarios :
Publicar un comentario