Lunes, 17 de Agosto

Comenzamos el día visitando el famoso Jardín de Cactus, espacio diseñado por el de siempre, César Manrique. Hacía muy buen tiempo y no había mucha gente, así que pudimos deleitarnos todo lo que quisimos con la contemplación de cactus de todo tipo. Como estábamos cerca, nos acercamos a la costa a visitar el lugar conocido como Charco del Palo. Por lo visto, allí debe estar asentada una comuna de guiris nudistas, porque los vimos en pelota picada pescando, llevando una carretilla o limpiando una piscina. La costa es muy chula, con charcos, cuevas y demás. Y muy ventosa. A continuación atravesamos la isla de costa a costa -unos 20 km.- para visitar la playa de Famara. Es famosa por el surf, y vaya si es merecida la fama. Contamos ciento sesenta y tres escuelas de surf dando clases a niños, jóvenes y no tan jóvenes, y unos dos mil surferos en el agua. La playa es enorme y las olas larguísimas. Ganas nos dieron de hacer surf también a nosotros. Allí paramos a tomar un pequeño tentempié y después de pasear por el pueblo de Caleta de Famara regresamos a casa a comer.
Un pequeño descanso y en marcha de nuevo. Sin querer llegamos a Puerto Calero, un puerto deportivo de lujo con yates más grandes que algunos edificios. Y de ahí a Playa Chica, a despedirnos de Lanzarote en la playa que nos recomendaron para hacer esnórquel. Sin ser gran cosa, era una playa apta para esnorquelear, con bonitos fondos y vida marina justita. Después de zambullirnos nos tumbamos a tomar el sol y... sorpresa. Empieza a orbayar. Como en Asturias. Nos tuvimos que ir de la playa y aprovechamos para darnos una vuelta por el cercano Centro Comercial antes de volver a La Asomada.
 Desayuno en el patio
 Cactus gigantes
 Jardín de Cactus
 Al borde del precipicio
 Charco del Palo
 Troglodita en Charco Feliz
 Playa de Famara
 Oteando surferos
 Caleta de Famara
 Playita de Caleta de Famara
 Puerto Calero
Buceadores en Playa Chica

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